Vettel en Singapur: una historia que es mejor no repetir

Publicado por Herr_FER en el blog El blog de Herr_FER. Vistas: 239

El desempeño que el alemán de Red Bull tuvo en la carrera anterior, fue simplemente una demostración de autoridad, velocidad, ritmo y estrategia. Su velocidad fue meteórica y su interpretación de la pista, magistral. Sin embargo, por el bien de las carreras, lo mejor sería que no haya otra carrera como esta.

Sin malinterpretaciones. Si Vettel y Red Bull consiguen dominar la mayoría de las carreras restantes están en su derecho, pues el más rápido merece ganar. Sería la coronación de un año en el que el RB9 tiene estas posibilidades y conociendo la personalidad del alemán, si puede va a tratar de conseguirlo y tal vez de paso romper un récord compartido por Alberto Ascari y Michael Schumacher de siete victorias consecutivas.

La historia nos demuestra que las temporadas más interesantes y los títulos más valiosos se consiguen cuando la competencia es cerrada. En el caso de Vettel, en 2010 y 2012, Vettel ha tenido que luchar por el título hasta las últimas carreras, haciendo que con cada fin de semana, la emoción y las expectativas de cada carrera van al alza. Así pasó en Abu Dabi 2010 y en Interlagos 2012, cuando el campeonato por momentos fue de Vettel y Alonso hasta que el alemán se erigió tricampeón al finalizar las 71 vueltas al trazado de Interlagos.

Desde el punto de vista de los seguidores del piloto de Heppenheim y los que admiran esta contundencia por el simple hecho de ver la dupla hombre-máquina llegar tan lejos como la competencia les permita. Pues aunque parezca fácil, sostener el ritmo a esa velocidad es un reto para la concentración y al ir tan rápido, el error siempre está a la vuelta de la esquina.

Punto a parte son las sospechas que el RB9 pueda originar, como las declaraciones de Giancarlo Minardi sobre la posibilidad de que el auto de Vettel haya contado con una versión muy inteligente e indetectable del control de tracción. Su voz es válida y creíble, pero sólo Ferrari y Mercedes tendrán la última palabra si llegarán a imponer una denuncia oficial ante la FIA.

Ya son costumbre los abucheos al alemán en los podios, pero eso es lo menos importante y más una necedad de los periodistas que un evento que sea relevante para el deporte, simplemente son un síntoma de lo bien que ha competido el piloto de Red Bull. Sin la pasión de Alonso, la fiereza de Hamilton o la frialdad de Räikkönen, pero al final el resultado es lo que cuenta.

Pero la Fórmula 1, pierde mucho del encanto cuando los duelos en la pista no es por la punta, precisamente es la combinación de todos los talentos lo que hace una carrera entretenida y la lucha por el campeonato interesante. La cuestión es simple: ¿prefieren una carrera como la de Malasia o la de Singapur de esta temporada?
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