De ser templos de velocidad a parques temáticos (parte 1)

Publicado por Herr_FER en el blog El blog de Herr_FER. Vistas: 207

Hospedar un Gran Premio le da la oportunidad a las nuevas sedes la oportunidad de mostrarle al mundo la capacidad de esa ciudad para atraer inversiones internacionales y de organizar un evento de talla internacional.

La Fórmula 1 iguala el estatus de las ciudades con un evento de la categoría, sin importar que sea en Alemania o en Malasia, es tal este efecto, que incluso lugares con graves problemas sociales. Un ejemplo es Manama, que a pesar de las manifestaciones populares y la represión logra instaurar la legalidad ante la vista del mundo.

No sólo reinventa la perspectiva de la ciudad, sino también dan un tique aspiracional a la sede en cuestión. La política internacional de China es mostrarse al mundo como una nación al nivel de cualquiera en occidente. Tal es este fenómeno de comparación es que lugares tan distantes como Singapur y Sochi plantean sus circuitos junto a una bahía para semejarse a Mónaco.

Por esta razón, las nuevas ciudades están dispuestas a pagar una fuerte cantidad de dinero, lo cual a le permite a los organizadores especular y poner bajo presión a las sedes tradicionales. Pero la problemática para estos países emergente es que la inversión del fondo público en estas mega obras internacionales apartan las reales necesidades de la población local; por lo tanto estas ciudades sólo aparentan una prosperidad similar a la de las sedes tradicionales.

El artículo Formula One’s new urban economies de los autores Lefebvre, S., & Roult, R. (2011) desglosa la composición de los grandes premios a través de diferentes etapas, la primera de 1950 a 1961los Grandes Premios se llevaron a cabo a el lugares afines a la cultura europea como lo son Estados Unidos y Argentina, con las excepciones de Marruecos y Libia que organizaron su Gran Premio en 1958. Eb esta primera fase, no se buscaba la expansión global ni se acentuaba la imagen urbana; el requisito sólo era tener un buen circuito.

Los autores continúan en la segunda etapa, que va de 1962 a 1980, en la cual comienza su expansión a regiones del Tercer Mundo, de nuevo unas instalaciones deportivas, pues el papel de la publicidad y los medios de comunicación no exigía una poderosa industria de comercio y servicios.

La tercera fase, de 1981 a 1998, es el renacer de la categoría como un punto para fortalecer la economía local, el Gran Premio de Australia está entre la pruebas que impulsan su actividad turística a partir de la celebración de una fecha del Campeonato Mundial de Fórmula 1. A su vez este periodo coincide con la ascensión a poder de Bernard Ecclestone como propietario de los derechos comerciales y el aumento en las tarifas por hospedar una Gran Premio.

Los organizadores buscan copar el mercado americano y colocan cinco pruebas en el calendario, pero mantienen la esencia del deporte introduciendo circuitos como el de Budapest, que fue el primero en incluir en las instalaciones aledañas infraestructura turística.

Ya en el periodo de 1999 a 2009, las autoridades comerciales de la Fórmula 1 dan preferencia a las sedes asiáticas a tal punto que desaparecen las fechas duplicadas en Alemania, la cancelación del Gran Premio de Francia e Imola y las de Spa y de Canadá por un año. Tal es la preferencia por una infraestructura turística que circuitos como el de Abu Dhabi son más un parque recreativo que un circuito, cabe recordar que allí Ferrari tiene el parque de atracciones techado más grande del mundo.

Así, la F1 se ha vuelto literalmente el “Gran Circo”, no es el deporte de la velocidad y la adrenalina, es una competencia por tener más dinero para adquirir el derecho de ser la sede de un Gran Premio, personalmente no me gusta que se tengan que cumplir todos esto requisitos cuando en verdad la condición humana de cada país es ignorada.
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